APRENDIENDO A SER CUIDADOR.

Encontramos bastante literatura sobre lo importancia que tiene la buena salud del cuidador, además esta, siempre viene acompañada de una serie de consejos para el cuidado de estas personas.  Cuidar no es una tarea fácil, aunque si lo sea el aconsejar.

Nadie nace sabiendo cómo cuidar, es un proceso que se aprende día a día, y para ellos es conveniente  informarse bien de la enfermedad, de la progresión, de los cuidados que conlleva, y todo lo referente a ella porque esto te permitirá tener una diversidad de estrategias que te permitirán  poder enfrentarte con los retos que supone el cuidar de un familiar con demencia.

Un estudio preliminar de la persona afectada que nos indique y nos lleve a entender en qué etapa o estado de la enfermedad se encuentra, así como que habilidades están preservadas frente a las que se han perdido, nos facilitará la tarea de cuidar y mejorará mucho el trato y el cuidado que le vamos a dar. En consecuencia, también mejorará nuestras vidas y nuestro día a día.

Una de las palabras que nuestro entorno más nos va a repetir es “Paciencia”

Hay que tener mucha calma y paciencia, ponerse en el lugar de la persona enferma.  Para lo cual es recomendable encarar cada problema de manera individual y en función de su importancia y no centrarnos en todos a la vez. Quien mucho pretende abarcar, poco puede arreglar. No por ello, vas a dejar ningún problema de lado, se trata de valorar y prestar atención a lo más importante en cada momento determinado.

Con la enfermedad se pierden habilidades cognitivas y funcionales, pero las emociones siguen presentes, aunque ya no se expresen de la misma manera. Por este motivo, es indispensable tener un trato amoroso, con contacto físico, voz pausada y tranquila y cercanía para transmitirle esa tranquilidad y confianza, que en su lugar nos gustaría recibir.

A medida que se va perdiendo el lenguaje, cada vez será más dificultoso comunicarse con la personas enferma que puede llegar a sentirse irritado, confundido y frustrado, llegando a manifestar en ocasiones conducta disruptivas; es papel de cuidador lograr comunicarse, de la mejor forma  que sepa.

Lee atentamente esta serie de consejos que te van a resultar útiles como cuidador y ten presente que cada enfermo es distinto y un mundo aparte, no todos reaccionan de la misma manera, ni su enfermedad avanza de la misma forma.

  • Usa un tono de voz suave y tranquilo.
  • Usa Frases cortas, sencillas o simplemente acciones (verbos).
  • Lenguaje concreto, es decir, que no quede duda en lo que se dice. Cuando no te entienda, NO discutas ..cambia el tema o repite lo que le dijiste usando otra frase más sencilla.
  • Sonríe.
  • Abraza siempre que lo necesites o lo requiera el momento y gesticula si es necesario. Ellos pueden entender un gesto y quizá no una palabra o frase.
  • Siempre mírale a los ojos cuando le hables. De frente (nunca de espaldas o a lo lejos). Primero debes llamar su atención y luego te comunicas.
  • Realiza cambios en su hogar, adapta la casa al enfermo para que no sea peligrosa para él. (Evitaremos caídas, huidas a la calle, etc.).
  • Sigue rutinas con el enfermo (Trata de hacer las cosas a la misma hora).
  • Sé respetuoso y paciente en el baño, en horas de comida o sueño.
  • Escoge ropa y zapatos cómodos.
  • Siempre que sea posible intégralo a la familia y pasea con él/ella.

Si tienes la oportunidad cuenta con ayuda de un familiar, auxiliar de enfermería o centro de día. Es magnífico no estar ni sentirse solo/a. Nunca dudes en pedir ayuda cada vez que la necesites…. todos necesitamos un momento de calma y relajación y si algo no resulta bien recuerda que mañana será otro día”, nadie dijo que sería fácil pero al final del camino nos sentiremos más tranquilos por el trato y amor entregados

 

No hay comentarios

Agregar comentario